Autor : Ubal, Leonardo German1-2, Acosta, María Alejandra1, Oviedo, Eduardo Enrique1, Márquez, Florencia Denise1, Chazarreta, Ana Josefina1, Lerda, Marcelo José2, Kevorkof, Gregorio Varujan1-2
1 Hospital Tránsito Cáceres de Allende (HTCA), Servicio de Neumonología, Córdoba Capital, Córdoba, Argentina. 2Cátedra de Clínica Médica II, UHMI N.° 5 HTCA, Facultad de Ciencias Médicas - Universidad Nacional de Córdoba (FCM-UNC), Argentina.
https://doi.org/10.56538/ramr.YISB6077
Correspondencia : Ubal, Leonardo German E-mail: leoub6@hotmail.com
RESUMEN
El tabaquismo continúa siendo la principal causa
de muerte evitable a nivel global. En Argentina, el 22,1 % de la
población adulta consume tabaco. Estudios previos han revelado que los
médicos presentan una prevalencia de tabaquismo comparable con la de la
población general de nivel socioeconómico similar.
El objetivo fue determinar la prevalencia de fumadores y
características epidemiológicas del tabaquismo en el personal
médico del Hospital Tránsito Cáceres de Allende,
institución de referencia en enfermedades respiratorias de la provincia
de Córdoba (Argentina), por lo que presenta un contexto interesante para
investigar estos aspectos.
Estudio descriptivo, prospectivo, de corte transversal.
Los datos se recolectaron mediante encuestas con dieciocho preguntas de tipo
selección múltiple.
Se incluyeron los 142 profesionales médicos de la
institución y resultó una prevalencia del 20,4 % de fumadores
actuales. Los tabaquistas activos son médicos más jóvenes
que iniciaron el hábito en promedio a los 18 años, con un
índice de paquete año bajo, dependencia baja, pero alta
proporción de precontempladores. Mayor
proporción de fumadores en UTI/UCI, quirófano y guardia central.
Exfumadores (casi el 27 %), en general más añosos, que comenzaron
a fumar más tempranamente y dejaron hace más de 10 años.
El conocimiento sobre los riesgos del tabaquismo fue relativamente alto. Baja
información sobre esta temática en la carrera de grado e
importante proporción de profesionales con deseos de capacitarse, lo que
propicia una gran oportunidad para implementar programas de educación
continua en la institución.
Palabras claves: Tabaquismo, Médico, Epidemiología
ABSTRACT
Smoking continues to be the
leading cause of preventable death globally. In Argentina, 22.1 % of the adult
population consumes tobacco. Previous studies have revealed that physicians
have a prevalence of smoking comparable to that of the general population of
similar socioeconomic status.
The objective was to determine
the prevalence of smokers and epidemiological characteristics of smoking in
the medical staff of the Hospital Tránsito Cáceres de Allende, reference institution for
respiratory diseases in the province of Córdoba (Argentina), so it
presents an interesting context to investigate these aspects.
Descriptive,
prospective, cross-sectional study.The data was collected through surveys with 18 multiple choice
questions.
The 142 medical professionals of
the institution were included. Resulting in a prevalence of
20.4 % of current smokers. Active smokers are younger doctors who
started the habit on average at age 18, with a low Pack Year Index, low
dependence, but a high proportion of precontemplators.
Higher proportion of smokers in ICU/ICU, operating room and
central guard. Former smokers (almost 27 %) were generally older, who
started smoking at an earlier age and stopped more than 10 years ago. Knowledge
about the risks of smoking was relatively high. Low
information on this topic in the undergraduate program and a significant
proportion of professionals wishing to train, providing a great opportunity to
implement continuing education programs in the institution.
Key words: Smoking, Doctor, Epidemiology
Recibido: 12/30/2024
Aceptado: 04/31/2025
INTRODUCCIÓN
Marco teórico
El tabaquismo continúa siendo la principal causa
de muerte evitable a nivel global. En Argentina, el 22,1 % de la
población adulta consume tabaco, lo que tiene como resultado más
de 44 000 muertes anuales, lo que representa aproximadamente un 13 % de las
defunciones totales.1,
2 Aunque
ha habido una disminución lenta en la prevalencia del tabaquismo (del
25,1 % en 2013 al 22,2 % en 20181), persisten nueve millones de
fumadores en el país.
En el contexto de los profesionales de la salud en
Argentina, estudios previos han revelado que los médicos presentan una
prevalencia de tabaquismo comparable con la de la población general de
nivel socioeconómico similar. Se observa que las especialidades con
mayor preponderancia incluyen psiquiatras, cirujanos, anestesistas, gineco-obstetras e intensivistas, mientras que neumonólogos, cardiólogos, alergistas y
pediatras tienden a fumar menos.3-5 Esto contrasta
con la situación en países desarrollados, donde el tabaquismo
entre profesionales de la salud es significativamente menor que en la
población general.4 Sin embargo,
en algunos países en desarrollo, especialmente aquellos con
regulación insuficiente sobre el consumo de tabaco en espacios
públicos, el tabaquismo entre los profesionales de la salud puede ser
igual o incluso mayor que en la población general.4
Un aspecto preocupante es que los profesionales
médicos que fuman suelen reconocer el tabaquismo como una conducta
adictiva con menor frecuencia en comparación con los no fumadores, a
menudo lo consideran solo como un hábito.5, 6 Además, existe una falta de
entrenamiento adecuado en el tratamiento del tabaquismo; menos del 30 % de los
médicos reporta haber recibido información relevante durante su
formación.5,
6 Los datos sugieren que el consumo de tabaco, a menudo, comienza
en la adolescencia y se perpetúa durante los primeros años de la
formación profesional, debido en parte a la limitada educación
sobre el tema en las universidades.4
A pesar de que la mayoría de los médicos
reconocen los riesgos asociados tanto con el tabaquismo activo como con el
humo de tabaco ambiental, y apoyan las prohibiciones en hospitales y lugares
públicos, la implementación de estas políticas, a menudo,
es insuficiente.3,
5 La
existencia de ambientes libres de humo de tabaco puede reducir el consumo de
cigarrillos en un 30 %, promover la cesación y contribuir a un entorno
laboral más seguro.6,
7 Además,
la evidencia indica que los médicos que fuman suelen mostrar menor
compromiso en la lucha contra el tabaquismo y en brindar consejos para la
cesación.5
La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza
la importancia de que el personal de salud deje de fumar, dado su papel crucial
como educadores en la promoción de prácticas saludables. En
países donde el tabaquismo entre los profesionales de la salud ha
disminuido, también se ha observado una reducción global.7 Por lo tanto,
conocer la prevalencia, las actitudes y la formación relacionada con el
tabaquismo entre el personal médico puede facilitar el desarrollo de
programas orientados a reducir el consumo de tabaco entre estos profesionales,
con un impacto potencial en sus pacientes y la comunidad en general.
El Hospital Tránsito Cáceres de Allende,
centro de referencia en enfermedades respiratorias en la provincia de
Córdoba, presenta un contexto relevante para investigar estos aspectos.
Este estudio busca explorar aspectos del tabaquismo entre sus profesionales
médicos, considerando que la información sobre las actitudes y
comportamientos relacionados con este puede contribuir significativamente a
las estrategias de prevención y control del tabaquismo en entornos
hospitalarios.
Hipótesis:
La prevalencia de tabaquismo en los profesionales
médicos del Hospital Tránsito Cáceres de Allende es menor
que en la población general.
Objetivo general:
• Determinar la prevalencia de fumadores en el personal médico del
Hospital Tránsito Cáceres de Allende.
Objetivos específicos:
• Determinar en el personal médico la prevalencia
de fumadores,
exfumadores y no fumadores y
su frecuencia según edad, sexo, edad de inicio del tabaquismo,
índice paquete/año (IPA), especialidad, área de trabajo
en la institución.
• Determinar en el personal médico fumador el
nivel de dependencia física y su intención de abandono, necesidad
de ayuda para abandono.
• Conocer si el personal médico recibió
instrucción sobre la adicción al tabaco en su formación
universitaria de grado, sus conocimientos básicos sobre esta y deseos
de recibir información.
• Determinar frecuencia de recomendaciones de
consejería de cesación tabáquica a pacientes que fuman.
• Determinar el nivel de cumplimiento de las
políticas de restricción al consumo del tabaco en la
institución.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio descriptivo, prospectivo, de corte transversal.
Encuestas realizadas entre septiembre 2023 y junio 2024.
Población: Profesionales médicos del
Hospital Tránsito Cáceres de Allende. Por tratarse del total de
efectores, la población conformó la muestra del estudio. Esta se
dividió en grupos: fumadores, exfumadores y no fumadores.
Criterios de inclusión:
Se incluyeron profesionales médicos del Hospital
Tránsito Cáceres de Allende, según la lista de dicho
personal solicitada a la institución.
Criterios de exclusión:
Se excluyeron profesionales no médicos de la
institución, negación a participar, encuestas incompletas,
encuestas nominadas o identificables.
Recolección de datos:
Los datos se recolectaron mediante encuestas
administradas por los investigadores. Fueron anónimas, no vinculantes ni
obligatorias, preimpresas con dieciocho preguntas de
tipo cerradas de selección múltiple (ver Anexo 1).
Variables:
– Sexo: masculino o femenino.
– Edad.
– Especialidades médicas: dicotomizadas
en clínicas y quirúrgicas y discriminadas.
– Área principal de trabajo: consultorio, salas de
internación, UCI/UTI, guardia central, quirófano, otra.
– Edad de comienzo del tabaquismo.
– IPA (índice paquete año): N.º
cigarrillos día × n.º años fumando/20.
– Categorías relacionadas al consumo de tabaco
corresponden a las recomendadas por la OMS.8
Se definió de la siguiente manera:
• Fumadores:
° Alguna
vez fumador: A una persona que a lo largo de su vida hubiera
fumado al menos 100 cigarrillos, 20 cigarros o 20 pipas.
° Fumador:
Es aquella persona que fuma en el momento de la encuesta.
° Fumador
diario: Es aquella persona que fuma en el momento de la encuesta
por lo menos un cigarrillo por día.
° Fumador
ocasional: Es aquella persona que fuma en el momento de la
encuesta menos de un cigarrillo por día.
• Exfumadores:
° Exfumador:
Último cigarrillo consumido hace más de 12 meses al momento de la
encuesta.
° Experimentador:
Es aquella persona que ha fumado toda su vida menos de 100 cigarrillos o su
equivalente en pipas o cigarros y que fuma en el momento de la encuesta menos
de un cigarrillo por día.
• No fumadores:
° Nunca
fumador: Aquella persona que no ha fumado en toda su vida.
– Grado de dependencia nicotínico: determinado
mediante Prueba de Fageström abreviada9 (ver Anexo
2), que tiene en cuenta el tiempo transcurrido luego de levantarse y el primer
cigarrillo consumido, y el número de cigarrillos fumados por día.
Se consideran los grados de dependencia siguientes:
• Alta:
5 a 6
• Moderada:
3 a 4
• Baja:
0 a 2 puntos
– Disponibilidad o intención para dejar de fumar:
según el “Modelo transteórico” de Prochaska y Diclemente10,11 que clasifica a los fumadores según su
mayor o menor inclinación para realizar un intento serio de abandono de
acuerdo a las siguientes fases:
• Precontemplador: No considera abandonar
en los próximos 6 meses.
• Contemplador:
Considera abandonar en los próximos 6 meses.
• Preparación:
Plantea dejarlo en los próximos 30 días.
• Acción: Han dejado de fumar, pero llevan menos
de 6 meses de abandono al tabaquismo.
• Mantenimiento:
Fumadores con más de 6 meses de abandono del tabaquismo. Se considera
exfumador con más de 12 meses de abandono.
– Necesidad de ayuda para abandono: Sí, no.
– Conocimiento general sobre “fumar cigarrillos”, es:
hábito, adicción, ambos, ninguno, no sé.
– Formación sobre tabaquismo en la carrera de
grado: Sí, no.
– Deseos de recibir información sobre tabaquismo:
Sí, no, no sé.
– Frecuencia de consejería de cesación
tabáquica a pacientes: Siempre, a veces, casi nunca, nunca.
– Cumplimiento de las políticas de
restricción al consumo del tabaco en la institución: Sí,
no, parcialmente.
Análisis estadístico:
Los datos se consignaron en una ficha diseñada
para ese fin de recolección y se analizaron mediante métodos
categóricos que fueron presentados en forma de gráficos o tablas
según corresponda en frecuencias y porcentajes. Los resultados se expresaron
como promedios ± desviación estándar.
Se estableció como nivel de significación
estadística una p < 0,05; para la comparación entre grupos, la
prueba de la T de Student en variables
numéricas continuas; y para las proporciones a través de la prueba
de Chi cuadrado o prueba de Fisher.
Se utilizaron los paquetes de software Excel® y InfoStat- P UNC®,
ambos en español para Windows®
y publicación con el programa Word®.
Consideraciones éticas:
El plan de trabajo contó con la aprobación
del Comité de Capacitación y Docencia del Hospital
Tránsito Cáceres de Allende y del CIEIS del Adulto del Ministerio
de Salud de la Provincia de Córdoba (RENIS: Registro Nacional de
Investigaciones en Salud N.° C0000152), acta N.° 513. Los datos se recolectaron
de manera anónima para la inclusión en una base
informática, protegida por el secreto estadístico. No se
requirió consentimiento informado.
La encuesta fue confidencial y voluntaria. Los datos
personales se resguardaron de acuerdo a la Ley Nacional 23326 de Protección
de Datos Personales.
RESULTADOS
Características generales
La muestra estudiada estuvo conformada por un total de n
= 142 profesionales pertenecientes al personal médico del Hospital
Tránsito Cáceres de Allende. La mayoría eran de sexo
femenino, el 54,9 % del total (el 45,1 % de sexo masculino). La edad promedio
fue de 45,6 años (DE = 11,0), todas las edades comprendidas entre 25 y
72 años como máximo.
Las especialidades más frecuentes fueron:
clínica médica, el 32,4 % del total (Tabla 1); traumatología,
el 10,6 %; anestesia y cirugía general, el 6,3 %. El resto de las
especialidades se presentaron en proporciones menores.

La mayoría de los profesionales desarrollan su
actividad como especialidad clínica (66,9 %). Especialidades
quirúrgicas, el 33,1 %.
En cuanto al área de trabajo, el 32,4 % se desarrolla
en quirófano (Figura 1), mientras que el 21,1 % en guardia y el 19,7 %,
en consultorio.

Análisis del tabaquismo
El 20,4 % de los encuestados dijeron que eran fumadores
actualmente (n = 29) (Figura 4), y el 26,8 % exfumadores (n = 38). Cabe
señalar que entre los exfumadores se encuentran dos médicos que
fumaron alguna vez. Y entre los no fumadores (el 52,8 %, n = 75), un 46,05 %
(n = 35) no probó cigarrillos. Al comparar los estados frente al
tabaquismo según sexo, no se halló diferencia
estadísticamente significativa entre varones y mujeres (Tabla 2). En
cuanto a la edad, el porcentaje de fumadores fue superior en el grupo de edades
hasta 39 años (el 48,3 %), y los exfumadores y no fumadores
tenían entre 40 y 59 años. En este caso, hubo significancia estadística.

El promedio de edad de comienzo del tabaquismo, en el
caso de los exfumadores, fue de 16,9 años (DE = 3,6) y de los actuales
fumadores, de 18,4 años (DE = 4,5). En el caso de los paquetes por
año (IPA), los valores medios fueron 18,4 y 12,7 (Tabla 3) para los
exfumadores y fumadores, respectivamente.

Al correlacionar hábito frente al tabaquismo y
áreas de trabajo, se observó que en UIT/UCI se encontraron la
mayor proporción de fumadores, el 35,7 % (Figura 2), mientras que, en
quirófano, el 30,4 %. La menor proporción se halló en
salas. La diferencia fue estadísticamente significativa.

En un gran porcentual de fumadores actuales, el grado de
dependencia nicotínica fue bajo (Figura 3), con resultado de la prueba
de Fageström abreviada de 0 a 2 puntos.

La mayoría de los exfumadores, cesó el
hábito hace “más de 10 años” el 55,3 % (Figura 4), y el
18,4 % abandonó hace “entre 5 y 10 años”. En relación con
la disponibilidad o intención para dejar de fumar (según el
modelo transteórico de Prochaska
y Diclemente), se clasificaron al 44,8 % de los
fumadores (Figura 5), como precontempladores
(fumadores que no consideran abandonar en los próximos 6 meses) y el
34,5 % como contemplador (fumadores que consideran abandonar
en los próximos 6 meses). En el caso de los exfumadores todos fueron
clasificados como mantenimiento.


La mayoría de los fumadores (el 75,9
%) respondieron que podrían dejar de fumar sin necesidad de ayuda para
el abandono y el 24,1 %, con ayuda.
Al consultarles sobre el conocimiento general
sobre “fumar cigarrillos”, el 31 % del total consideró que es una
adicción; el 12,7 % afirmó que es un hábito y el 26,1 %
consideró ambas opciones.
Casi la totalidad de los entrevistados
manifestó que el tabaquismo pasivo es perjudicial, excepto un
médico. En cuanto a la formación sobre tabaquismo en la carrera
de grado, el 58,5 % respondió positivamente, el resto (un 41,5 %)
acusó que “no”.
Un 60,6 % expresó deseos de recibir
información sobre tabaquismo, mientras que el 35,2 % respondió
negativamente y el 4,2 % “no sé”. Esta última variable no se
diferenció entre fumadores, exfumadores y no fumadores.
La mayor frecuencia de consejería de
cesación tabáquica a pacientes fue “siempre” en el 74,6 % y en el
21,1 % fue “a veces”. Del 25,4 % de médicos que dan consejería “a
veces”, “casi nunca” o “nunca”: el 55,6 % (n = 20) fueron no fumadores; el
16,7 % (n = 6) exfumadores; y el 27,8 % (n = 10), fumadores.
El 95,8 % de los profesionales
manifestó que se cumplen las políticas de restricción al
consumo del tabaco en la institución (Figura 14), mientras que el 4,2 %
aseveró que “parcialmente” (2,8 %) o “nunca” (1,4 %).
DISCUSIÓN
El tabaquismo sigue siendo un problema de
salud pública crítico en todo el mundo, y el personal
médico no está exento de sus efectos perjudiciales. En este
estudio, se analizó la prevalencia de tabaquismo entre el personal
médico del Hospital Tránsito Cáceres de Allende,
comparando los resultados con otros estudios nacionales e internacionales y
con las políticas y recomendaciones actuales sobre tabaquismo. En este
análisis, se revisarán las características generales de
fumadores, exfumadores y no fumadores en nuestra muestra, comparando estos
hallazgos con estudios previos, como los argentinos Tamara I y II, y se
discutirán las fortalezas y debilidades de nuestra investigación.
Prevalencia y características del tabaquismo
En nuestro estudio, el 20,4 % de los
médicos encuestados eran fumadores actuales, un porcentaje que se
alinea con las tasas observadas en estudios previos en Argentina y otros
países en desarrollo. Según el estudio Tamara I, la prevalencia
de tabaquismo entre médicos en Argentina en 2007 fue del 21,3 %, una
cifra similar a la encontrada en nuestra investigación.12 En contraste, el estudio
Tamara II, realizado en 2015, mostró una disminución en la
prevalencia a aproximadamente el 17 %.13 Esta tendencia a la baja en
los estudios recientes puede reflejar la efectividad de las políticas de
control del tabaco y programas educativos implementados en el país.
El porcentaje de exfumadores en nuestro
estudio (26,8 %) también es consistente con los datos del estudio Tamara
II, que reportó un 24 % de exfumadores entre los médicos.13
En la mayoría de las sociedades los médicos dejan
de fumar antes que otros grupos ocupacionales y antes que el público en
general, presumiblemente como consecuencia de una mayor conciencia de las
consecuencias médicas del tabaquismo y el reconocimiento de su
posición como modelos que seguir en salud.14
La proporción de no fumadores en
nuestra muestra (53,5 %) concuerda con los datos del estudio Tamara II, que
arrojó una prevalencia de no fumadores de aproximadamente 54 %.13
La concordancia entre estos estudios sugiere una tendencia
relativamente estable en las tasas de tabaquismo entre los médicos en
Argentina.
En nuestro estudio observamos, con significancia
estadística, que las áreas de trabajo con mayor proporción
de fumadores son UTI/UCI, quirófano y guardia central. Es decir, entre
los profesionales que cumplen funciones en áreas de urgencia. Esto
podría relacionarse, entre otras cosas, con las características
de las tareas, tensión emocional y horario prolongado de trabajo.12
Un estudio japonés también mostró
asociación entre el número de días de guardia/turno de
noche y el comportamiento tabáquico de los médicos.15
Comparación por edad y sexo
El análisis por edad revela, con
significancia estadística, que la prevalencia de fumadores es
más alta en el grupo de médicos menores de 39 años (48,3
%). Esto es consistente con la tendencia observada en el estudio Tamara I,
donde el tabaquismo era más prevalente en médicos jóvenes,
lo que podría reflejar un inicio temprano en el tabaquismo durante la
formación médica.12 En contraste, el estudio Tamara
II mostró una disminución en la prevalencia de tabaquismo en grupos
de edad más jóvenes, lo que sugiere un cambio en las actitudes
hacia el tabaquismo entre las nuevas generaciones de médicos.13
La falta de diferencias significativas en la
prevalencia de tabaquismo entre sexos en nuestra muestra también es
compatible con hallazgos de otros estudios internacionales que no encontraron
una disparidad notable en el tabaquismo entre médicos masculinos y
femeninos.14, 15 Sin embargo, algunos estudios
han observado tasas más altas de tabaquismo en médicos
masculinos, lo que podría reflejar diferencias culturales y sociales en
la aceptación del tabaquismo entre géneros.14
Grado de dependencia y motivación para dejar de
fumar
El grado de dependencia nicotínico,
medido por la prueba de Fageström,
evidenció que la mayoría de los fumadores actuales en nuestro
estudio tienen una dependencia baja. Esto es consistente con los hallazgos del
estudio Tamara I, que encontró que los médicos fumadores
tendían a tener una dependencia baja.12 Esta última puede estar
relacionada con una mayor posibilidad de cesación, aunque los datos
sugieren que una proporción significativa de médicos no
está considerando dejar de fumar en el corto plazo.
En cuanto a la intención de dejar de
fumar, los resultados muestran que el 44,8 % de los fumadores se clasifican
como precontempladores, lo que indica que no
consideran abandonar el hábito en los próximos seis meses. Esta
cifra es coherente con los hallazgos del estudio Tamara I, que identificó
una alta proporción de médicos en etapas de precontemplación.12
El hecho de que un porcentaje considerable de fumadores
esté en esta etapa puede reflejar la necesidad de intervenciones
más efectivas para motivar el cambio en el comportamiento de fumar.
Actitudes y conocimientos sobre el tabaquismo
El conocimiento sobre los riesgos del
tabaquismo entre los médicos de nuestra muestra fue relativamente alto,
pero aún existe un porcentaje significativo de profesionales que
subestiman la adictividad de la nicotina.
Solo el 58 % refirió haber recibido
información sobre tabaquismo en la carrera de grado, por lo que es
fundamental fortalecer estas intervenciones y capacitar a los profesionales en
técnicas efectivas de asesoramiento, así como garantizar el
acceso a programas de cesación tabáquica de alta calidad.7
Además, el hecho de que más del 60 % de los
médicos expresen deseos de recibir más información sobre
tabaquismo, indica una oportunidad para implementar programas de
educación continua en el hospital.
Consejería de cesación y políticas
institucionales
La alta frecuencia de consejería de
cesación tabáquica (74,6 %) observada en nuestro estudio es
alentadora y está en línea con las recomendaciones de la OMS
para que el personal médico actúe como modelo de conducta
saludable y proporcione consejos de cesación a los pacientes.7
Sin embargo, la proporción de
médicos que no brindan consejo de cesación con frecuencia (25,4
%) destaca un área de mejora potencial. Además, un poco
más de la mitad de estos (55 %) son no fumadores, lo que no acuerda con
estudios que concluyen que es menos probable que los médicos fumadores
inicien intervenciones para dejar de fumar.14 Los médicos fumadores
parecen estar menos dispuestos a preguntar sobre el consumo de tabaco,
recomendar el abandono y proporcionar asistencia basada en la evidencia en
comparación con sus homólogos que no fuman. Los estudios previos,
como el de Salmerón-Castro y cols., también han sugerido que la
actitud de los médicos hacia el tabaquismo puede influir en la
frecuencia de la consejería a los pacientes.7 El cumplimiento general de las
políticas de restricción al consumo de tabaco en la
institución (95,8 %) es positivo y sugiere que las normativas
están bien implementadas. No obstante, el 4,2 % que reportó
cumplimiento parcial o nulo podría indicar áreas en las que se
necesita reforzar la aplicación de las políticas y mejorar el
entorno libre de humo en el hospital.
Fortalezas y debilidades del estudio
En cuanto a las fortalezas, la
investigación incluyó a todos los profesionales médicos
del hospital, lo que garantiza una representación completa de la
población objetivo. Se abordaron múltiples aspectos del
tabaquismo, desde la prevalencia hasta la actitud hacia la cesación y el
conocimiento sobre este. Además, la comparación de nuestros
resultados con los estudios Tamara I y II proporciona un contexto valioso y
permite evaluar la consistencia y las tendencias a lo largo del tiempo.
Aunque la muestra abarca a todos los
médicos del hospital, el tamaño total puede limitar la generalización
de los resultados a otras instituciones, lo que podría representar una
debilidad. Por otro lado, la naturaleza transversal del estudio condiciona la
capacidad de establecer causalidades y tendencias a largo plazo.
CONCLUSIONES
La prevalencia de tabaquismo en el personal
médico de nuestro centro es notablemente similar a la de la
población general en Argentina.
Los tabaquistas activos son médicos
más jóvenes, sin deferencia entre ambos sexos. Iniciaron el
hábito en promedio a los 18 años, IPA bajo, dependencia baja, y
alta proporción de precontempladores. Mayor
proporción de fumadores en UTI/ UCI, quirófano y guardia central.
Destacamos la alta frecuencia de ex
fumadores, en general más grandes, que comenzaron a fumar más
tempranamente y dejaron hace más de 10 años.
El conocimiento sobre los riesgos del
tabaquismo fue relativamente alto. Pero sólo la mitad recibió
información en la carrera de grado. Y un alto porcentaje desea recibir
información actualmente.
La mayoría de los médicos
proporcionan consejería de cesación tabáquica a los
pacientes, pero no lo hacen de manera consistente.
El cumplimiento general de las
políticas de restricción al tabaco en la institución es
positivo.
ANEXOS
ANEXO 1: ENCUESTA
ASPECTOS EPIDEMIOLÓGICOS
DEL TABAQUISMO EN EL PERSONAL MÉDICO DEL HOSPITAL TRÁNSITO
CÁCERES DE ALLENDE
La Encuesta es confidencial y coluntaria. Cuenta con la aprobación de la
Dirección de Capacitación y Docencia del Hospital Tránsito
Cáceres de Allende y del CIEIS del Adulto (Ministerio de Salud de la
Provincia de Córdoba).
Los datos personales serán
resguardados de acuerdo a la Ley Nacional 23326 de Protección de Datos
Personales.


ANEXO 2: PRUEBA DE
FAGESTRÖN ABREVIADO

Conflicto de interés
Los autores declaran no tener ningún
conflicto de interés en relación con el contenido de este
trabajo.
BIBLIOGRAFÍA
1. Instituto Nacional de Estadística y
Censos (INDEC) - Secretaría de Gobierno de Salud. 4° Encuesta Nacional
de Factores de Riesgo. Resultados preliminares. Abril 2019. ISBN
978-950-896-542-4
2. Borrajo C, Lühning
S, Pessoa L, et al. Documento de posición ALAT sobre el control del
tabaco en Latinoamérica. Respirar 2023;15.
https://doi.org/10.55720/respirar.15.3.1.
3. Minervini MC, Zabert GE, Rondelli MP, et al. Tabacco Use
among Argentine Physicians: Personal Behavior and Attitudes. Rev Am Med Resp
2006;6:100-5. Disponible en:
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=382138367004
4. 32 Congreso Asociación Argentina de
Medicina Respiratoria, IV Congreso Asociación Latino-Americana del
Tórax. Estudio FUMAR (Fumar en Universitarios de Medicina en Argentina):
Informe Final. Buenos Aires. Octubre 2004
5. Müller F. Cesación
Tabáquica. Tiempo de Intervenir. Buenos Aires. Ed. Polemos,
2006. Pp.127-38.
6. Schottlender J, Rey S, Sánchez O, et al. Encuesta de tabaquismo en personal de enfermería
en dos hospitales especializados en patología respiratoria. Rev Am Med Respir
2014;14:375-81. https://short-link.me/15WJN
7. Salmerón-Castro J, Arrillo-Santillan E, Campuzano-Rincón JC, Lopez-Antuñano FC, Lazcano-Ponce EC. Tabaquismo en
profesionales de la Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social, Morelos.
Salud Pub Méx 2002;44(supl-1): pS67-S75.
Disponible en: http://www.insp.mx/salud/index.html
8. World Health
Organization. Guidelines for controlling and monitoring the
tobacco epidemic. WHO 1998.
Disponible en: https://iris.who.int/handle/10665/42049
9. Moran-Rodríguez A,
Trillo-Fernández C, Espigares-Jiménez M, et al. Tabaquismo.
Abordaje en Atención primaria. Guía de Práctica
Clínica Basada en la Evidencia. Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y
Comunitaria. Ed. Adhara. España 2011.
10. Müller Fernando. Cesación Tábaquica. Tiempo de Intervenir. Buenos Aires. Ed. Polemos, 2006. pp.150-2.
11. Manejo, diagnóstico y tratamiento
del tabaquismo en la práctica clínica diaria. Ed. Respira. ISBN
Módulo 32: 978- 84-944106-4-2. SEPAR 2015.
12. Zylbersztejn H, Cardone A, Vainstein N, et al. Tabaquismo
em médicos de la República Argentina:
Estudio TAMARA. Rev Argent Cardiol 2007;75:109-16.
13. Zylbersztejn H, Masson W, Lobo LM, et al. Tabaquismo en médicos de la República
Argentina II: Estudio TAMARA II. Rev Argent Cardiol 2015;83:222-31.
14. Pipe A, Sorensen M, Reid R. Physician smoking status, attitudes
toward smoking, and cessation advice to patients: An international survey. Patient Education and Counseling 74 (2009) 118–23.
https/doi.org/10.1016/j.pec.2008.07.042
15. Kaneita Y, Uchida T, Ohida T.
Epidemiological study of smoking among Japanese physicians. Prev Med 2010;51:164-7.
https://doi.org/10.1016/j.ypmed.2010.04.01587