Revista Americana de Medicina Respiratoria - Volumen 25, Número 2 - Junio 2025

Artículos Originales

Aspectos epidemiológicos del tabaquismo en el personal médico de un Centro de la Provincia de Córdoba, Argentina

Epidemiological Aspects of Smoking in the Medical Staff of a Center in a Center of the Province of Córdoba, Argentina

Autor : Ubal, Leonardo German1-2, Acosta, María Alejandra1, Oviedo, Eduardo Enrique1, Márquez, Florencia Denise1, Chazarreta, Ana Josefina1, Lerda, Marcelo José2, Kevorkof, Gregorio Varujan1-2

1 Hospital Tránsito Cáceres de Allende (HTCA), Servicio de Neumonología, Córdoba Capital, Córdoba, Argentina. 2Cátedra de Clínica Médica II, UHMI N.° 5 HTCA, Facultad de Ciencias Médicas - Universidad Nacional de Córdoba (FCM-UNC), Argentina.

https://doi.org/10.56538/ramr.YISB6077

Correspondencia : Ubal, Leonardo German E-mail: leoub6@hotmail.com

RESUMEN

El tabaquismo continúa siendo la principal causa de muerte evitable a nivel global. En Argentina, el 22,1 % de la población adulta consume tabaco. Estudios previos han revelado que los médicos presentan una prevalencia de tabaquismo comparable con la de la población general de nivel socioeconómico similar.

El objetivo fue determinar la prevalencia de fumadores y características epidemiológi­cas del tabaquismo en el personal médico del Hospital Tránsito Cáceres de Allende, institución de referencia en enfermedades respiratorias de la provincia de Córdoba (Argentina), por lo que presenta un contexto interesante para investigar estos aspectos.

Estudio descriptivo, prospectivo, de corte transversal. Los datos se recolectaron me­diante encuestas con dieciocho preguntas de tipo selección múltiple.

Se incluyeron los 142 profesionales médicos de la institución y resultó una prevalencia del 20,4 % de fumadores actuales. Los tabaquistas activos son médicos más jóvenes que iniciaron el hábito en promedio a los 18 años, con un índice de paquete año bajo, dependencia baja, pero alta proporción de precontempladores. Mayor proporción de fumadores en UTI/UCI, quirófano y guardia central. Exfumadores (casi el 27 %), en general más añosos, que comenzaron a fumar más tempranamente y dejaron hace más de 10 años. El conocimiento sobre los riesgos del tabaquismo fue relativamente alto. Baja información sobre esta temática en la carrera de grado e importante proporción de profesionales con deseos de capacitarse, lo que propicia una gran oportunidad para implementar programas de educación continua en la institución.

Palabras claves: Tabaquismo, Médico, Epidemiología

ABSTRACT

Smoking continues to be the leading cause of preventable death globally. In Argentina, 22.1 % of the adult population consumes tobacco. Previous studies have revealed that physicians have a prevalence of smoking comparable to that of the general population of similar socioeconomic status.

The objective was to determine the prevalence of smokers and epidemiological char­acteristics of smoking in the medical staff of the Hospital Tránsito Cáceres de Allende, reference institution for respiratory diseases in the province of Córdoba (Argentina), so it presents an interesting context to investigate these aspects.

Descriptive, prospective, cross-sectional study.The data was collected through surveys with 18 multiple choice questions.

The 142 medical professionals of the institution were included. Resulting in a prevalence of 20.4 % of current smokers. Active smokers are younger doctors who started the habit on average at age 18, with a low Pack Year Index, low dependence, but a high propor­tion of precontemplators. Higher proportion of smokers in ICU/ICU, operating room and central guard. Former smokers (almost 27 %) were generally older, who started smoking at an earlier age and stopped more than 10 years ago. Knowledge about the risks of smoking was relatively high. Low information on this topic in the undergraduate program and a significant proportion of professionals wishing to train, providing a great opportunity to implement continuing education programs in the institution.

Key words: Smoking, Doctor, Epidemiology

Recibido: 12/30/2024

Aceptado: 04/31/2025

INTRODUCCIÓN

Marco teórico

El tabaquismo continúa siendo la principal causa de muerte evitable a nivel global. En Argentina, el 22,1 % de la población adulta consume tabaco, lo que tiene como resultado más de 44 000 muer­tes anuales, lo que representa aproximadamente un 13 % de las defunciones totales.1, 2 Aunque ha habido una disminución lenta en la prevalencia del tabaquismo (del 25,1 % en 2013 al 22,2 % en 20181), persisten nueve millones de fumadores en el país.

En el contexto de los profesionales de la salud en Argentina, estudios previos han revelado que los médicos presentan una prevalencia de taba­quismo comparable con la de la población general de nivel socioeconómico similar. Se observa que las especialidades con mayor preponderancia incluyen psiquiatras, cirujanos, anestesistas, gineco-obste­tras e intensivistas, mientras que neumonólogos, cardiólogos, alergistas y pediatras tienden a fumar menos.3-5 Esto contrasta con la situación en países desarrollados, donde el tabaquismo entre profesio­nales de la salud es significativamente menor que en la población general.4 Sin embargo, en algunos países en desarrollo, especialmente aquellos con regulación insuficiente sobre el consumo de taba­co en espacios públicos, el tabaquismo entre los profesionales de la salud puede ser igual o incluso mayor que en la población general.4

Un aspecto preocupante es que los profesionales médicos que fuman suelen reconocer el tabaquismo como una conducta adictiva con menor frecuencia en comparación con los no fumadores, a menudo lo consideran solo como un hábito.5, 6 Además, existe una falta de entrenamiento adecuado en el tratamiento del tabaquismo; menos del 30 % de los médicos reporta haber recibido información rele­vante durante su formación.5, 6 Los datos sugieren que el consumo de tabaco, a menudo, comienza en la adolescencia y se perpetúa durante los primeros años de la formación profesional, debido en parte a la limitada educación sobre el tema en las uni­versidades.4

A pesar de que la mayoría de los médicos recono­cen los riesgos asociados tanto con el tabaquismo activo como con el humo de tabaco ambiental, y apoyan las prohibiciones en hospitales y lugares públicos, la implementación de estas políticas, a menudo, es insuficiente.3, 5 La existencia de am­bientes libres de humo de tabaco puede reducir el consumo de cigarrillos en un 30 %, promover la cesación y contribuir a un entorno laboral más se­guro.6, 7 Además, la evidencia indica que los médicos que fuman suelen mostrar menor compromiso en la lucha contra el tabaquismo y en brindar consejos para la cesación.5

La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza la importancia de que el personal de salud deje de fumar, dado su papel crucial como educa­dores en la promoción de prácticas saludables. En países donde el tabaquismo entre los profesionales de la salud ha disminuido, también se ha observado una reducción global.7 Por lo tanto, conocer la pre­valencia, las actitudes y la formación relacionada con el tabaquismo entre el personal médico puede facilitar el desarrollo de programas orientados a reducir el consumo de tabaco entre estos profesio­nales, con un impacto potencial en sus pacientes y la comunidad en general.

El Hospital Tránsito Cáceres de Allende, centro de referencia en enfermedades respiratorias en la provincia de Córdoba, presenta un contexto relevante para investigar estos aspectos. Este estudio busca explorar aspectos del tabaquismo entre sus profesionales médicos, considerando que la información sobre las actitudes y compor­tamientos relacionados con este puede contribuir significativamente a las estrategias de prevención y control del tabaquismo en entornos hospitalarios.

Hipótesis:

La prevalencia de tabaquismo en los profesionales médicos del Hospital Tránsito Cáceres de Allende es menor que en la población general.

Objetivo general:

• Determinar la prevalencia de fumadores en el personal médico del Hospital Tránsito Cáceres de Allende.

Objetivos específicos:

• Determinar en el personal médico la prevalencia de fumadores, exfumadores y no fumadores y su frecuencia según edad, sexo, edad de inicio del tabaquismo, índice paquete/año (IPA), especia­lidad, área de trabajo en la institución.

• Determinar en el personal médico fumador el nivel de dependencia física y su intención de abandono, necesidad de ayuda para abandono.

• Conocer si el personal médico recibió instrucción sobre la adicción al tabaco en su formación uni­versitaria de grado, sus conocimientos básicos sobre esta y deseos de recibir información.

• Determinar frecuencia de recomendaciones de consejería de cesación tabáquica a pacientes que fuman.

• Determinar el nivel de cumplimiento de las políticas de restricción al consumo del tabaco en la institución.

MATERIAL Y MÉTODOS

Estudio descriptivo, prospectivo, de corte transversal. Encuestas realizadas entre septiembre 2023 y junio 2024.

Población: Profesionales médicos del Hospital Tránsito Cáceres de Allende. Por tratarse del total de efectores, la población conformó la muestra del estudio. Esta se dividió en grupos: fumadores, exfumadores y no fumadores.

Criterios de inclusión:

Se incluyeron profesionales médicos del Hospital Tránsito Cáceres de Allende, según la lista de dicho personal solici­tada a la institución.

Criterios de exclusión:

Se excluyeron profesionales no médicos de la institución, negación a participar, encuestas incompletas, encuestas nominadas o identificables.

Recolección de datos:

Los datos se recolectaron mediante encuestas administradas por los investigadores. Fueron anónimas, no vinculantes ni obligatorias, preimpresas con dieciocho preguntas de tipo cerradas de selección múltiple (ver Anexo 1).

Variables:

– Sexo: masculino o femenino.

– Edad.

– Especialidades médicas: dicotomizadas en clínicas y quirúrgicas y discriminadas.

– Área principal de trabajo: consultorio, salas de interna­ción, UCI/UTI, guardia central, quirófano, otra.

– Edad de comienzo del tabaquismo.

– IPA (índice paquete año): N.º cigarrillos día × n.º años fumando/20.

– Categorías relacionadas al consumo de tabaco corres­ponden a las recomendadas por la OMS.8 Se definió de la siguiente manera:

• Fumadores:

° Alguna vez fumador: A una persona que a lo largo de su vida hubiera fumado al menos 100 cigarrillos, 20 cigarros o 20 pipas.

° Fumador: Es aquella persona que fuma en el momento de la encuesta.

° Fumador diario: Es aquella persona que fuma en el momento de la encuesta por lo menos un cigarrillo por día.

° Fumador ocasional: Es aquella persona que fuma en el momento de la encuesta menos de un cigarrillo por día.

• Exfumadores:

° Exfumador: Último cigarrillo consumido hace más de 12 meses al momento de la encuesta.

° Experimentador: Es aquella persona que ha fumado toda su vida menos de 100 cigarrillos o su equivalente en pipas o cigarros y que fuma en el momento de la encuesta menos de un cigarrillo por día.

• No fumadores:

° Nunca fumador: Aquella persona que no ha fumado en toda su vida.

– Grado de dependencia nicotínico: determinado mediante Prueba de Fageström abreviada9 (ver Anexo 2), que tiene en cuenta el tiempo transcurrido luego de levantarse y el primer cigarrillo consumido, y el número de cigarrillos fumados por día. Se consideran los grados de dependen­cia siguientes:

Alta: 5 a 6

Moderada: 3 a 4

Baja: 0 a 2 puntos

– Disponibilidad o intención para dejar de fumar: según el “Modelo transteórico” de Prochaska y Diclemente10,11 que clasifica a los fumadores según su mayor o menor inclinación para realizar un intento serio de abandono de acuerdo a las siguientes fases:

Precontemplador: No considera abandonar en los próxi­mos 6 meses.

Contemplador: Considera abandonar en los próximos 6 meses.

Preparación: Plantea dejarlo en los próximos 30 días.

• Acción: Han dejado de fumar, pero llevan menos de 6 meses de abandono al tabaquismo.

Mantenimiento: Fumadores con más de 6 meses de abandono del tabaquismo. Se considera exfumador con más de 12 meses de abandono.

– Necesidad de ayuda para abandono: Sí, no.

– Conocimiento general sobre “fumar cigarrillos”, es: hábito, adicción, ambos, ninguno, no sé.

– Formación sobre tabaquismo en la carrera de grado: Sí, no.

– Deseos de recibir información sobre tabaquismo: Sí, no, no sé.

– Frecuencia de consejería de cesación tabáquica a pacien­tes: Siempre, a veces, casi nunca, nunca.

– Cumplimiento de las políticas de restricción al consumo del tabaco en la institución: Sí, no, parcialmente.

Análisis estadístico:

Los datos se consignaron en una ficha diseñada para ese fin de recolección y se analizaron mediante métodos categóricos que fueron presentados en forma de gráficos o tablas según corresponda en frecuencias y porcentajes. Los resultados se expresaron como promedios ± desviación estándar.

Se estableció como nivel de significación estadística una p < 0,05; para la comparación entre grupos, la prueba de la T de Student en variables numéricas continuas; y para las proporciones a través de la prueba de Chi cuadrado o prueba de Fisher.

Se utilizaron los paquetes de software Excel® y InfoStat- P UNC®, ambos en español para Windows® y publicación con el programa Word®.

Consideraciones éticas:

El plan de trabajo contó con la aprobación del Comité de Capacitación y Docencia del Hospital Tránsito Cáceres de Allende y del CIEIS del Adulto del Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba (RENIS: Registro Nacional de Investigaciones en Salud N.° C0000152), acta N.° 513. Los datos se recolectaron de manera anónima para la inclusión en una base informática, protegida por el secreto estadístico. No se requirió consentimiento informado.

La encuesta fue confidencial y voluntaria. Los datos personales se resguardaron de acuerdo a la Ley Nacional 23326 de Protección de Datos Personales.

RESULTADOS

Características generales

La muestra estudiada estuvo conformada por un total de n = 142 profesionales pertenecientes al personal médico del Hospital Tránsito Cáceres de Allende. La mayoría eran de sexo femenino, el 54,9 % del total (el 45,1 % de sexo masculino). La edad pro­medio fue de 45,6 años (DE = 11,0), todas las edades comprendidas entre 25 y 72 años como máximo.

Las especialidades más frecuentes fueron: clí­nica médica, el 32,4 % del total (Tabla 1); trauma­tología, el 10,6 %; anestesia y cirugía general, el 6,3 %. El resto de las especialidades se presentaron en proporciones menores.

Tabla 1. Distribución de la muestra según especialidad (n = 142)
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La mayoría de los profesionales desarrollan su actividad como especialidad clínica (66,9 %). Especialidades quirúrgicas, el 33,1 %.

En cuanto al área de trabajo, el 32,4 % se de­sarrolla en quirófano (Figura 1), mientras que el 21,1 % en guardia y el 19,7 %, en consultorio.

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Figura 1. Distribución de la muestra según área de trabajo (n = 142).

Análisis del tabaquismo

El 20,4 % de los encuestados dijeron que eran fumadores actualmente (n = 29) (Figura 4), y el 26,8 % exfumadores (n = 38). Cabe señalar que entre los exfumadores se encuentran dos médicos que fumaron alguna vez. Y entre los no fumado­res (el 52,8 %, n = 75), un 46,05 % (n = 35) no probó cigarrillos. Al comparar los estados frente al tabaquismo según sexo, no se halló diferencia estadísticamente significativa entre varones y mu­jeres (Tabla 2). En cuanto a la edad, el porcentaje de fumadores fue superior en el grupo de edades hasta 39 años (el 48,3 %), y los exfumadores y no fumadores tenían entre 40 y 59 años. En este caso, hubo significancia estadística.

Tabla 2. Distribución de tipo de TBQ según sexo y edad
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El promedio de edad de comienzo del tabaquis­mo, en el caso de los exfumadores, fue de 16,9 años (DE = 3,6) y de los actuales fumadores, de 18,4 años (DE = 4,5). En el caso de los paquetes por año (IPA), los valores medios fueron 18,4 y 12,7 (Tabla 3) para los exfumadores y fumadores, respectivamente.

Tabla 3. Estadísticas de edad de comienzo al TBQ y paquetes por año según tipo de TBQ
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Al correlacionar hábito frente al tabaquismo y áreas de trabajo, se observó que en UIT/UCI se encontraron la mayor proporción de fumadores, el 35,7 % (Figura 2), mientras que, en quirófano, el 30,4 %. La menor proporción se halló en salas. La diferencia fue estadísticamente significativa.

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Figura 2. Tabaquismo según área de trabajo (p = 0,018).

En un gran porcentual de fumadores actuales, el grado de dependencia nicotínica fue bajo (Figura 3), con resultado de la prueba de Fageström abre­viada de 0 a 2 puntos.

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Figura 3. Grado de dependencia de fumadores (n = 29).

La mayoría de los exfumadores, cesó el hábito hace “más de 10 años” el 55,3 % (Figura 4), y el 18,4 % abandonó hace “entre 5 y 10 años”. En relación con la disponibilidad o intención para dejar de fumar (según el modelo transteórico de Prochaska y Diclemente), se clasificaron al 44,8 % de los fumadores (Figura 5), como pre­contempladores (fumadores que no consideran abandonar en los próximos 6 meses) y el 34,5 % como contemplador (fumadores que consideran abandonar en los próximos 6 meses). En el caso de los exfumadores todos fueron clasificados como mantenimiento.

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Figura 4. Tiempo de cesación tabáquica - exfumadores (n = 38).
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Figura 5. Disponibilidad o intención de dejar de fumar (n = 29).

La mayoría de los fumadores (el 75,9 %) respon­dieron que podrían dejar de fumar sin necesidad de ayuda para el abandono y el 24,1 %, con ayuda.

Al consultarles sobre el conocimiento gene­ral sobre “fumar cigarrillos”, el 31 % del total consideró que es una adicción; el 12,7 % afirmó que es un hábito y el 26,1 % consideró ambas opciones.

Casi la totalidad de los entrevistados manifestó que el tabaquismo pasivo es perjudicial, excepto un médico. En cuanto a la formación sobre taba­quismo en la carrera de grado, el 58,5 % respondió positivamente, el resto (un 41,5 %) acusó que “no”.

Un 60,6 % expresó deseos de recibir informa­ción sobre tabaquismo, mientras que el 35,2 % respondió negativamente y el 4,2 % “no sé”. Esta última variable no se diferenció entre fumadores, exfumadores y no fumadores.

La mayor frecuencia de consejería de cesación tabáquica a pacientes fue “siempre” en el 74,6 % y en el 21,1 % fue “a veces”. Del 25,4 % de médicos que dan consejería “a veces”, “casi nunca” o “nun­ca”: el 55,6 % (n = 20) fueron no fumadores; el 16,7 % (n = 6) exfumadores; y el 27,8 % (n = 10), fumadores.

El 95,8 % de los profesionales manifestó que se cumplen las políticas de restricción al consumo del tabaco en la institución (Figura 14), mientras que el 4,2 % aseveró que “parcialmente” (2,8 %) o “nunca” (1,4 %).

DISCUSIÓN

El tabaquismo sigue siendo un problema de salud pública crítico en todo el mundo, y el personal médico no está exento de sus efectos perjudicia­les. En este estudio, se analizó la prevalencia de tabaquismo entre el personal médico del Hospital Tránsito Cáceres de Allende, comparando los resultados con otros estudios nacionales e inter­nacionales y con las políticas y recomendaciones actuales sobre tabaquismo. En este análisis, se revisarán las características generales de fuma­dores, exfumadores y no fumadores en nuestra muestra, comparando estos hallazgos con estudios previos, como los argentinos Tamara I y II, y se discutirán las fortalezas y debilidades de nuestra investigación.

Prevalencia y características del tabaquismo

En nuestro estudio, el 20,4 % de los médicos en­cuestados eran fumadores actuales, un porcentaje que se alinea con las tasas observadas en estudios previos en Argentina y otros países en desarrollo. Según el estudio Tamara I, la prevalencia de taba­quismo entre médicos en Argentina en 2007 fue del 21,3 %, una cifra similar a la encontrada en nuestra investigación.12 En contraste, el estudio Tamara II, realizado en 2015, mostró una disminución en la prevalencia a aproximadamente el 17 %.13 Esta tendencia a la baja en los estudios recientes puede reflejar la efectividad de las políticas de control del tabaco y programas educativos implementados en el país.

El porcentaje de exfumadores en nuestro estudio (26,8 %) también es consistente con los datos del estudio Tamara II, que reportó un 24 % de exfu­madores entre los médicos.13 En la mayoría de las sociedades los médicos dejan de fumar antes que otros grupos ocupacionales y antes que el público en general, presumiblemente como consecuencia de una mayor conciencia de las consecuencias médicas del tabaquismo y el reconocimiento de su posición como modelos que seguir en salud.14

La proporción de no fumadores en nuestra muestra (53,5 %) concuerda con los datos del es­tudio Tamara II, que arrojó una prevalencia de no fumadores de aproximadamente 54 %.13 La concor­dancia entre estos estudios sugiere una tendencia relativamente estable en las tasas de tabaquismo entre los médicos en Argentina.

En nuestro estudio observamos, con significan­cia estadística, que las áreas de trabajo con mayor proporción de fumadores son UTI/UCI, quirófano y guardia central. Es decir, entre los profesionales que cumplen funciones en áreas de urgencia. Esto podría relacionarse, entre otras cosas, con las ca­racterísticas de las tareas, tensión emocional y ho­rario prolongado de trabajo.12 Un estudio japonés también mostró asociación entre el número de días de guardia/turno de noche y el comportamiento tabáquico de los médicos.15

Comparación por edad y sexo

El análisis por edad revela, con significancia esta­dística, que la prevalencia de fumadores es más alta en el grupo de médicos menores de 39 años (48,3 %). Esto es consistente con la tendencia observada en el estudio Tamara I, donde el tabaquismo era más prevalente en médicos jóvenes, lo que podría reflejar un inicio temprano en el tabaquismo durante la formación médica.12 En contraste, el estudio Tama­ra II mostró una disminución en la prevalencia de tabaquismo en grupos de edad más jóvenes, lo que sugiere un cambio en las actitudes hacia el taba­quismo entre las nuevas generaciones de médicos.13

La falta de diferencias significativas en la pre­valencia de tabaquismo entre sexos en nuestra muestra también es compatible con hallazgos de otros estudios internacionales que no encontraron una disparidad notable en el tabaquismo entre médicos masculinos y femeninos.14, 15 Sin embargo, algunos estudios han observado tasas más altas de tabaquismo en médicos masculinos, lo que podría reflejar diferencias culturales y sociales en la acep­tación del tabaquismo entre géneros.14

Grado de dependencia y motivación para dejar de fumar

El grado de dependencia nicotínico, medido por la prueba de Fageström, evidenció que la mayoría de los fumadores actuales en nuestro estudio tienen una dependencia baja. Esto es consistente con los hallazgos del estudio Tamara I, que encontró que los médicos fumadores tendían a tener una depen­dencia baja.12 Esta última puede estar relacionada con una mayor posibilidad de cesación, aunque los datos sugieren que una proporción significativa de médicos no está considerando dejar de fumar en el corto plazo.

En cuanto a la intención de dejar de fumar, los resultados muestran que el 44,8 % de los fumado­res se clasifican como precontempladores, lo que indica que no consideran abandonar el hábito en los próximos seis meses. Esta cifra es coherente con los hallazgos del estudio Tamara I, que iden­tificó una alta proporción de médicos en etapas de precontemplación.12 El hecho de que un porcentaje considerable de fumadores esté en esta etapa puede reflejar la necesidad de intervenciones más efecti­vas para motivar el cambio en el comportamiento de fumar.

Actitudes y conocimientos sobre el tabaquismo

El conocimiento sobre los riesgos del tabaquismo entre los médicos de nuestra muestra fue rela­tivamente alto, pero aún existe un porcentaje significativo de profesionales que subestiman la adictividad de la nicotina.

Solo el 58 % refirió haber recibido información sobre tabaquismo en la carrera de grado, por lo que es fundamental fortalecer estas intervenciones y capacitar a los profesionales en técnicas efectivas de asesoramiento, así como garantizar el acceso a programas de cesación tabáquica de alta calidad.7 Además, el hecho de que más del 60 % de los mé­dicos expresen deseos de recibir más información sobre tabaquismo, indica una oportunidad para implementar programas de educación continua en el hospital.

Consejería de cesación y políticas institucionales

La alta frecuencia de consejería de cesación tabá­quica (74,6 %) observada en nuestro estudio es alentadora y está en línea con las recomendacio­nes de la OMS para que el personal médico actúe como modelo de conducta saludable y proporcione consejos de cesación a los pacientes.7

Sin embargo, la proporción de médicos que no brindan consejo de cesación con frecuencia (25,4 %) destaca un área de mejora potencial. Además, un poco más de la mitad de estos (55 %) son no fumadores, lo que no acuerda con estudios que concluyen que es menos probable que los médicos fumadores inicien intervenciones para dejar de fumar.14 Los médicos fumadores parecen estar menos dispuestos a preguntar sobre el consumo de tabaco, recomendar el abandono y proporcionar asistencia basada en la evidencia en comparación con sus homólogos que no fuman. Los estudios pre­vios, como el de Salmerón-Castro y cols., también han sugerido que la actitud de los médicos hacia el tabaquismo puede influir en la frecuencia de la con­sejería a los pacientes.7 El cumplimiento general de las políticas de restricción al consumo de tabaco en la institución (95,8 %) es positivo y sugiere que las normativas están bien implementadas. No obs­tante, el 4,2 % que reportó cumplimiento parcial o nulo podría indicar áreas en las que se necesita reforzar la aplicación de las políticas y mejorar el entorno libre de humo en el hospital.

Fortalezas y debilidades del estudio

En cuanto a las fortalezas, la investigación incluyó a todos los profesionales médicos del hospital, lo que garantiza una representación completa de la población objetivo. Se abordaron múltiples aspec­tos del tabaquismo, desde la prevalencia hasta la actitud hacia la cesación y el conocimiento sobre este. Además, la comparación de nuestros resulta­dos con los estudios Tamara I y II proporciona un contexto valioso y permite evaluar la consistencia y las tendencias a lo largo del tiempo.

Aunque la muestra abarca a todos los médicos del hospital, el tamaño total puede limitar la gene­ralización de los resultados a otras instituciones, lo que podría representar una debilidad. Por otro lado, la naturaleza transversal del estudio condi­ciona la capacidad de establecer causalidades y tendencias a largo plazo.

CONCLUSIONES

La prevalencia de tabaquismo en el personal médico de nuestro centro es notablemente similar a la de la población general en Argentina.

Los tabaquistas activos son médicos más jóve­nes, sin deferencia entre ambos sexos. Iniciaron el hábito en promedio a los 18 años, IPA bajo, dependencia baja, y alta proporción de precontem­pladores. Mayor proporción de fumadores en UTI/ UCI, quirófano y guardia central.

Destacamos la alta frecuencia de ex fumadores, en general más grandes, que comenzaron a fumar más tempranamente y dejaron hace más de 10 años.

El conocimiento sobre los riesgos del tabaquis­mo fue relativamente alto. Pero sólo la mitad recibió información en la carrera de grado. Y un alto porcentaje desea recibir información actualmente.

La mayoría de los médicos proporcionan conse­jería de cesación tabáquica a los pacientes, pero no lo hacen de manera consistente.

El cumplimiento general de las políticas de restricción al tabaco en la institución es posi­tivo.

ANEXOS

ANEXO 1: ENCUESTA

ASPECTOS EPIDEMIOLÓGICOS DEL TABAQUISMO EN EL PERSONAL MÉDICO DEL HOSPITAL TRÁNSITO CÁCERES DE ALLENDE

La Encuesta es confidencial y coluntaria. Cuenta con la aprobación de la Dirección de Capacitación y Docencia del Hospital Tránsito Cáceres de Allende y del CIEIS del Adulto (Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba).

Los datos personales serán resguardados de acuerdo a la Ley Nacional 23326 de Protección de Datos Personales.

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ANEXO 2: PRUEBA DE FAGESTRÖN ABREVIADO

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Conflicto de interés

Los autores declaran no tener ningún conflicto de interés en relación con el contenido de este trabajo.

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Autores:

Churin Lisandro
Ibarrola Manuel

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